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En este mundo tan basto y próspero se encuentran todo tipo de cosas, todo tipo de historias y la nuestra se centra en tres ciudades que aunque parezcan totalmente diferentes tienen algo que las une desde su fundación. Todo comenzó hace cientos de años, cuando se fundó la primera ciudad: Shizuka Toshi, un lugar creado para que todos tipos de personas pudieran vivir en paz y armonía... Pero esto a ido cambiando con el tiempo, mientras las grandes ciudades fueron creciendo fue naciendo la corrupción en ellas. Los ideales con que fueron fundadas ya desaparecieron casi por completo y ahora solo queda ver qué hará la nueva generación para cambiar lo que las pasadas le hicieron a las ciudades que en algún momento llamaron "hogar".
will graham
hannibal lecter
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¿Perdida? Claro que no... {libre}

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Mensaje por Sayoko Kitsame el Miér Jul 30, 2014 4:09 pm

off rol:
dejo aqui claro que el titulo es sarcastico (?

Las calles de Shizuka tenían un resplandor único, que la hacía una ciudad tranquila y apetecible para vivir. El otoño hacía caer sus hojas marrones, rosas y verdes sobre los caminos, los senderos y las carreteras, pero el suave caer de estas hojas era encantador, especialente de los árboles sakura del parque del oeste, pero en esta ocasión no era la localización de aquella chica.

Sayoko estaba caminando entre las calles, cerca de la plaza de Shizuku, en el centro de aquella gran ciudad. Ella no sabía la historia de esta, ni siquiera pensó en saber cuales fueron los que gobernaron el lugar en el que ella se encontraba, pues ahora mismo no tendría porque saberlo. Normalmente lo hubiera hecho. ¿Porqué? Porque a ella le encantaba averiguar las cosas. La investigación era algo de sus cosas favoritas, junto a el aprendizaje y la experimentación. Pero esta vez no podía, pues estaba demasiado ocupada buscando un sitio en el que instalarse, pues por ahora no tenía ningún hogar. Puede que fuese ilegal que una menos, aunque tuviera 17 años, no viviera en la casa de sus padres, pero, aún así, no tendría nadie porque saberlo. Quizá si mentía y decía que tenía 188, puede que la creyeran, pero no estaba seguro de eso.

Ella seguía andando, y ni siquiera sabía lo que intentaba encontrar. ¿Un anuncio de se vende? No, eso no podía ser, no tenía tanto dinero. ¿Un anuncio de se alquila? Eso mejor, y aún si era un apartamento. Y entonces empezó la verdadera busqueda, intentando encontrar un cartel que anunciara sobre algún piso que quisieran alquilar en aquella ciudad, pero cuando se dio cuenta, no sabía donde estaba. Había tiendas y restaurantes en las calles, pero nada más que eso. No había residencias ni nada parecido. No sabía donde se encontraba. Ella siguió buscando por si encontraba algún mapa, pero no encontraba ninguno. Entonces, ¿Que haría?

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Mensaje por Miku Kimura el Miér Jul 30, 2014 5:49 pm

OFF ROL:
Holaa, bienvenida al foro! espero que no te moleste que haya escrito, en caso de que tengas cualquier problema, házmelo saber :3
Había salido a tomar un poco un poco el aire, y la verdad es que ya le importaba bien poco que la vieran con su apariencia o no, estaba harta de tener que esconderse detrás de una cortina de humo, era su mayor temor, pero tenía que empezar a aceptar lo que era realmente, tenía que comenzar a verse a sí misma.
Por lo que haciendo un gran esfuerzo salió a las calles sin cambiar de apariencia.
A pesar de que su forma actual tiene alas, Miku prefería estirar un poco las piernas, dado que en casa, para hacer las cosas más fáciles, volaba de aquí para allá, en la calle aprovechaba para caminar un poco, puede parecer extraño, pero no le disgustaba esa sensación.
Iba sin rumbo alguno bagando por las calles de Shizuka, aquella Shizuka tan tranquila y hermosa como de costumbre. El aire ondeaba su pelo y el cantar de los pájaros por las calles hacía más ameno el paseo. Hacia mucho que Miku no salía un rato de casa, pero hoy su abuela quiso ir a pasar unos días a su casa del campo, a pesar de que Miku insistió en acompañarla, su abuela era demasiado orgullosa como para eso, así que no se lo permitió, al contrario, le "obligó" a quedarse aquí y ocuparse de la casa, ella se iría con una de sus amigas de la infancia y volvería dentro de 3 días, esto a Miku no le agradaba, pues aun que su abuela no sea muy mayor, no le gustaba que fuera sola, pero ella, ya no podía hacer nada para impedírselo, y al estar estos días sola podía permitirse el salir un rato.
Caminó y caminó hasta que llegó a una calle en concreto, era una de sus favoritas, pues ahí se encontraba uno de sus restaurantes preferidos.
Un buen té y su lectura diaria harían perfecto el día de hoy, luego llegaría a casa, se daría un buen baño caliente, y se iría a la cama, puede que para otros ese fuese un día aburrido, pero para Miku, era un día de tranquilidad, fuera de estrés y solo para ella.
Estaba a punto de entrar a dicho restaurante, cuando se percató de que una chica se encontraba en medio de la calle y la verdad es que no podría decirse que esta supiese dónde estaba. La verdad es que ella no solía hablar mucho con la gente "ajena", pero estaba intentando cambiar, por lo que esta vez, intentó un esfuerzo.
Se acercó lentamente a la extraña chica de cabellos negros, la verdad es que parecía una humana normal, pero a medida que se acercaba, nuevos olores se apoderaban de Miku, y esa chica, no olía a humana. No conseguía averiguar que era exactamente, pero sabía que no era una humana, y eso en parte, la tranquilizó mucho.-Hola... Perdona, pero te he visto de lejos y me ha dado la impresión de que quizás necesitas ayuda, ¿Estas perdida?-intentó ofrecer su ayuda a la chica.
Ella no estaba acostumbrada a ese tipo de cosas, pero intentó expresarse lo mejor posible, o al menos, eso pensó ella.

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Mensaje por Sayoko Kitsame el Jue Jul 31, 2014 4:39 am

off rol:
no tengo ningun problema owo  y disculpa el comportamiente de mi personaje, te lo pondra algo dificil, pues es dificil de tratar .-.

wiiiiii me encanta encontrar a alguien que pueda rolear algo tan extenso~


Seguía caminando, y el ruido de algún coche que pasaba por la carretera le alteraba. Aún no estaba acostumbrada a aquella ciudad. Esos días en el campo fueron un infierno para ella, pero a la vez un cielo. No había nada que la molestara, había tranquilidad y serenidad... pero el problema era que no soportaba el no estar limpia. Le daba igual la ropa que usara, siempre que estuviera limpia, pero en el campo no encontraba nada con la que limpiarla. Bueno, al menos, no tenía sirvientes, los cuales detestaba. Prefería hacer las cosas ella sola, si estaba sobreviviendo sería gracias a sus dotes de supervivencia, no gracias a otras personas que le sirven por dinero.

Ya no sabía cuanto tiempo llevaba andando. ¿Una hora? ¿Dos? ¿Quizá más? Necesitaba ayuda... un mapa... Pero seguía sin encontrarlo. Mirara a donde mirara sólo veía tiendas, restaurantes, pastelerías, heladería, zapaterías... no había nada más, y eso que no se encontraba en un centro comercial. Pero lo que al menos agradecía, era que no se hubiera puesto a llover, eso era lo que le faltaba. Aún era por la tarde, pero no creía que faltara mucho tiempo para que llegara la noche. Tenía que encontrar ya alguna casa en la que poder instalarse... no podía quedarse vagando por las calles de noche, y menos en una ciudad que desconocía, quien sabría los horrores que escondería en la oscuridad.

Ya en una calle por la que no pasaba el tráfico, una calle peatonal, se quedó en el medio y se puso a meditar. Simplemente anduvo hasta el centro de la calle y, levantando la mirada, observó a los edificios. Llevó su mano derecha hacía su barbilla y apoyó su codo en su brazo izquierdo, quien estaba a la altura baja de su pecho. Este era un gesto pensativo que hacía siempre que tenía un problema, pues, no sabía porque, la ayudaba a resolverlo. Pero no encontraba la respuesta, justo cuando una chica empezaba a hablar, dirigiéndose a ella. Sayoko la miró, y simplemente al escuchar la frase "¿Necesitas ayuda?" hizo una risa sarcástica y cruzó los brazos en su pecho, luego de levantar un poco la cabeza y mirarle de reojo.

-¿Ayuda? Lo siento, pero creo que te has equivocado.

Entonces rápidamente ella se dio cuenta de que volvió a usar su mal hábito, y se maldijo a si misma, pero ya no podía hacer nada para arreglarlo, pues ya había dicho aquellas palabras, y entonces aquella chica se iría ofendida como cualquier otra, y entonces como siempre ella no se perdonaría el hecho de alejar a la gente de ella por su mal hábito. Era algo que ella no podía remediar, pero quería cambiar, pero simplemente no era capaz.

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Mensaje por Miku Kimura el Jue Jul 31, 2014 5:23 am

OFF ROL:
Me alegro! owo A mi también me encanta encontrar a alguien que pueda rolear así de largo! Y tranquila, mi pj tampoco te lo pondrá fácil, dado que puede llegar a ser bastante sincera y te dirá todo lo que piensa. Sigo escribiendo entonces :3
El viento que había en las calles cada vez se volvía mas helado y ella sabía que faltaría poco para que anocheciera, la verdad es que le gustaría poder tomarse su té antes de que la noche se apoderase del día. Entonces escuchó esas palabras salir de aquella extraña chica. Miku ladeó una sonrisa irónica y contestó.

-Vaya, eso ha sonado con un tono un tanto arrogante, ¿No crees?-dijo llevando la mano izquierda a su mentón. Le parecía interesante, pues nunca se había topado con una chica casi tan fría con los demás como ella en su pasado.
La verdad es que Miku era bastante sincera y eso a veces se convertía en un tremendo defecto.
Notó la frialdad que aquella chica desprendía, y la verdad es que en cierto modo le pareció indiferente, pues ella pensaba que cada uno tendría sus propios motivos para ser como era. Eso sí, no la conseguiría intimidar tan fácilmente, pues ella también jugaría todas sus cartas.
-Bueno, tampoco tengo mucho tiempo que perder, la verdad es que tengo cosas que hacer.-dijo en tono un tanto indiferente, aun que no era del todo cierto eso, ya que, lo único que tenía para hacer era tomarse ese té y volver a casa, pero la curiosa chica tenía intriga por saber cuanto tardaría aquella extraña por admitir que estaba perdida.-Si necesitas algo y tu orgullo te permite pedir ayuda, avísame, estaré en aquel restaurante de allí.-señaló no muy lejos. Aceptó el desafío, pues conseguiría que aquella chica se sincerase con ella y le contase su problema.
La verdad es que a veces le fastidiaba ser tan sincera, no había necesidad de decir eso de "si tu orgullo lo permite" pero era lo que verdaderamente pensaba.
No era a la primera chica que se lo decía, pero algo en su interior reflejaba que no sería como las demás, esta chica no iba a irse sin más, al contrario, Miku no veía la hora de que le contestase, pues de seguro aquella chica no se esperaba tremenda respuesta.
Ella no quería meterse en problemas, al contrario, lo único que quiere es poder ayudar, pero entre la frialdad de ella, la de la chica y su sinceridad, la conversación no estaba tomando uno de los mas agradables rumbos, o al menos, así lo veía ella.

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Mensaje por Sayoko Kitsame el Jue Jul 31, 2014 5:50 am

off rol:
asdasdasd espero que esto no acabe en odio X3

El cantar de un canario sonaba bajo las conversaciones de la gente. Aún faltando una hora o menos para el anochecer, la gente seguía pasando por las calles, y parecía que cada vez llegaba más y más gente. ¿Habría algún espectáculo esta noche? Quien sabría, eso no era de ninguna importancia ahora. En lo que tenía que concentrarse era en encontrar un nuevo hogar, pero, ¿Qué le retenía? Que no sabía donde estaba. Se había perdido y no sabía ni en que calle estaba, y cuando se le presenta la oportunidad de pedir ayuda, la derrocha por su mal hábito. Era algo irremediable, que había heredado de su sangre de demonio, y que no podía hacer nada para dejar de hacerlo, aún si lo odiara. Estaba en su personalidad ser así, y no podría quitárselo, pero al menos podía cambiarlo, ¿no? Pero nunca lo conseguía.

Seguía observando a aquella persona que había empezado a conversar con ella. Tenía que preguntarle la dirección de las viviendas y así dejar de estar perdida, tan fácil como eso, pero... no podía. Ella quería, pero su personalidad no la dejaba, algo que ella realmente odiaba. Intentó hablar, pidiéndole ayuda. Y así, las palabras salieron de su boca.

-Ni que necesitara ayuda de una desconocida, no me juzgues por mi apariencia.

De nuevo aquella actitud fría y despiadada. No sabía que hacer con ella. El sudor corría por su frente, imperceptible, pero estaba ahí. ¿Porque tenía que tener aquella personalidad? La odiaba, pero no la podía remediar. No le gustaba herir a la gente con palabras, pero aún así lo hacía. Si no podía cambiar, tendría que estar sola. Estar sola, eso es por lo que había venido a la ciudad. Quería encontrar un lugar en el que pudiera estar ella sola, sin nadie más, ya que en el campo compartía la casa con un granjero, y a decir verdad, no lo soportaba, pues cada vez que hablaba con el granjero, lo hería de alguna forma. Por eso quería estar sola, pues, si se acercaba la gente o las personas a ella, estas saldrían heridas y se alejarían de ella, lo mismo de siempre.

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Mensaje por Miku Kimura el Jue Jul 31, 2014 7:49 am

OFF ROL:
Tranquila, no creo que nuestros pj sean tan tercas, no? (? xD

Miraba al cielo, ya estaba oscureciendo y la verdad es que había mucha gente acumulándose en las calles, ¡Claro! Cayó en la cuenta, unas compañeras de clase la habían puesto al corriente de que se celebraría una especie de musical japonés por allí, la verdad es que esa música era lo mejor que habían escuchado los oídos de Miku desde hacía bastante tiempo, la primera vez que fue a uno le sorprendió en gran manera, así que no quería perderse el próximo. Miró el reloj eran las 8:30 pm, y según su información tal acontecimiento empezaría sobre las 9:15 pm, así que no podía demorarse demasiado.
A pesar de que pudo observar que su oportunidad de aquel té y buena lectura ya estaba bastante difuminada de la realidad, la nueva oportunidad de disfrutar con el festival le alegra un poco mas, en "recompensa", pero aun estaba esa chica, la cual no paraba de sorprenderla.

La verdad es que estaba siendo un poco terca, pero igual, Miku tenía aun como media hora hasta que tuviera que ir hacia el festival, puesto que ya no le daría tiempo de aquel té tan deseado, ahora emplearía su tiempo restante con esta nueva chica, le intrigaba esa manera de ser suya, era un tanto arrogante y orgullosa por lo que se veía, y Miku no estaba acostumbrada a tratar con ese tipo de personas, sin embargo, no le desagradaba en absoluto la actitud de aquella chica.

-Bueno, puede que yo sea una desconocida, pero al menos estoy ubicada, al contrario que tu por lo que he podido observar, dado que llevas un buen tiempo ahí parada, haciendo una especie de gesto meditado y dudo que una cita haya sido el motivo de tu pasmarote en mitad de la calle dadas las horas que son.-respondió argumentando muy bien su respuesta, pues era lo que verdaderamente pensaba.-Y por lo que veo, he sido la única que se ha dignado a prestarte su ayuda, ahora ya se por que soy la única que lo hace.-añadió alzando su cabeza al cielo.
La verdad es que pensó que aquellas palabras quizás habían sido demasiado, pero Miku no podía guardarse lo que pensaba, así como tampoco escondía sus sentimientos.
-Mira, la verdad es que no he venido para pelear, yo solo quería ayudar, pero como veo que tu solita te puedes y te bastas, creo que sobro, así que, que te vaya bien y encuentres aquello que "no estabas buscando" por que "no estas perdida".-dijo recalcando con ironía esas palabras de su frase y girándose por completo dándole la espalda a la chica, intentando ver, si esta de una vez daba su brazo a torcer, quizás al ver que ya se estaba haciendo de noche y que se quedaría sola, decidía cambiar de opinión con respecto a Miku.

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Mensaje por Sayoko Kitsame el Jue Jul 31, 2014 9:10 am

off rol:
asdasdsad quien sabe a lo que podría llegar esto... aunque yo ahora estoy ansiosa por ir al concierto aunque sea dentro del rol (? X3



Cada vez más y más gente llenaba la calle, llenando aquel silencio de pueblo de ajetreo y conversaciones sin ninguna importancia. Poco a poco hacía que eso hiciera que Sayoko odiara lentamente a la ciudad, pues odiaba aquellos ruidos de personas quejandose por cosas sin sentido o cuchicheando sobre alguien diferente al resto. Eso le recordaba a ella misma, pues había cogido ese mal hábito de responder fríamente, y entonces se convertía en una de esa chicas pijas como decían algunos que se queajn por todo, aunque ella fuera lo opuesto. En realidad ella simplemente no sabía como expresarse, por lo que tomaba una personalidad que no tenía nada que ver con ella. Es lo que odiaba, y se deprimía por ello, pero si intentaba hablar con sus sentimientos, las palabras se le atascaban en la garganta o se sonrojaba enseguida, por lo que recurría a su mal hábito más de lo necesario.

Ella se quedó mirando a aquella chica, que había sido la única en aquel día que se había dado cuenta de que necesitaba ayuda, y, además, esta se la había ofrecido. ¿Porqué no podía ser lo suficientemente normal como para aceptar aquella ayuda y dejar de estar perdida? No ella misma podía averiguarlo, había muchas razones para saber cual era la correcta, quizá era una mezcla de todas. Desde vergüenza hasta miedo hacia las personas. Quien sabía. Pero no se podía quedar ahí, en medio de la calla, escureciendo, sin ningún lugar a donde ir, por lo que tenía que aceptar la ayuda, antes de que la oportunidad se le escapara de las manos.

-Si de verdad lo que quieres es ayudarme, hazlo si quieres, eres libre de hacer lo que desees. Yo no te voy a impedir nada.

"Maldita sea, eso no era lo que quería decir..." Ella ya no sabía que hacer con su mal hábito, no se libraba de él de ninguna forma. Seguramente ella se iría, pues, ¿Quién iba a ayudar a alguien como ella? Aunque si fuese delicada y bondadosa por dentro, por fuera no hacía más que soltar palabras punzantes, por eso nadie querría acercarse a ella y ser su amigo, pues si solo iba a salir herido.

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Mensaje por Miku Kimura el Jue Jul 31, 2014 10:09 am

OFF ROL:
Y yo!! asdasdasdasdasd :3

La chica tardó en contestar, pero finalmente lo hizo y como Miku esperó sin dejar de lado ese orgullo que tenía.
Miku sonrió ladeadamente y con algo de ironía contestó.
-De vez en cuando no te vendría nada mal aparcar ese orgullo tuyo aun lado, ¿No crees?-dijo dándose la vuelta.-Me parece que te lo tienes bastante creído.-miró a aquella chica con plena sinceridad. La verdad es que por unos instantes el silencio invadió su conversación, unas cuantas hojas de sakura cayeron desde el cielo y una suave brisa helada acarició sus rostros.

La verdad es que Miku no tenía ganas de seguir con esa conversación que no llegaría a ningún lado, pues por lo que había llegado a comprender, no haría cambiar de opinión a aquella chica tan fácilmente, aun que eso le gustaba, le daba mas... "emoción al asunto" podría decirse así.

La chica dejó escapar de su boca una pequeña risita camuflada de ironía, para después seguir diciendo.-Bueno, ¿Me vas a decir ya por que estas aquí plantada como un pasmarote?-preguntó Miku.
Pues ya había salido a florecer su parte mas curiosa y no podía evitar saber el por que una chica mas o menos de su edad -o al menos, eso era lo que aparentaba- sin ser humana, y recién llegada a Shizuka, por lo que se ve, esta en mitad de la calle, sola y perdida, algo tendría que estar buscando y algún motivo a debido de traerla hasta aquí, es por eso, que cuando Miku se pone en plan curiosa, no hay quién la aguante, pues quiere saberlo todo, y con todo, se refiere a todo, este podría ser sin dudarlo, otro gran defecto, pero gracias al cielo, no lo saca siempre, digamos que este aspecto de Miku permanece oculto la gran mayoría de veces, son pocas las que se deja ver, pero aun así, cuando sucede, es un total desastre, solo de pensarlo, a la propia Miku, le entran escalofríos.

En lo que esperaba a que aquella chica le contestase para poder ayudarla, miró el reloj, ya eran las 8:55 pm, dentro de cinco minutos, tendría que salir volando para poder coger sitio, o si no, la gente se acumularían y no tendría sitio en el cual disfrutar del musical, y vale que un plan se le estropee, pero para Miku el segundo plan estropeado, no existe.

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Mensaje por Sayoko Kitsame el Jue Jul 31, 2014 1:26 pm

off rol:
me estan dando ganas de ver el anime de mi personaje por tercera vez .-. wiiiiiiii (?

Se oía cada vez más y más alto como el número de personas aumentaba, pues las conversaciones se oían cada vez más altas y se escuchaban algunos gritos, personas que exclamaban "¡bruto!", "¡no me empujes!", "¡cuidado!", aún si a la persona a la que se dirigían no le hiciera nada. Así era como era la gente en la actualidad, quejándose de lo que fuera por lo que fuera, aún si no tuviera nada que ver con aquella persona que se queja de aquello que no le afecta ni lo más mínimo. Eran esas personas las que Sayoko poco a poco empezaba odiar, pero esperaba que no todas fueran iguales, aunque ella misma dudaba de aquello, pues ella se escondía en una capa de arrogancia que la hería a ella por herir a los que la rodeaban, y así nadie se le acercaba, dejándola sola. Pero esta vez, aquella persona aún no se había ido. Quizá no le hablara con mucha amabilidad, y eso considerando también que sus palabras frías nu ayudan nada, pero aún así ella no había huido de Sayoko, algo que nunca había pasado. Pero aún así, esta terminaría alejándose, porque lo único que sabía Sayoko era herir a la gente que la rodeaba. No tendría ninguna razón para quedarse con ella, pero aún así, seguía perdida, por lo que no tenía nada más que hacer.

Ella seguía mirándola, sabiendo que la estaba hiriendo, porque lo único que ella quería era ayudarla, y entonces ella le respondía con aquellas palabras punzantes. ¿No podría haber heredado el comportamiento de un demonio más agradable? Bueno, al menos no descendía de la familia del demonio del zorro, el que tuviera la sangre del zorro lo estaría pasando peor que ella... y eso le recordaba a una frase... "Cuando soy miserable, al menos se que hay alguien más miserable que yo". Aunque en este caso, puede darse como crueldad por parte de los demonio en el sentido de miserable, o en el sentido de la vida más triste por culpa de la sangre de demonio, por lo que te ignora tu familia o te encierran, ese otro sentido de miserable. Esta frase era algo que había aprendido de una lejana amiga, que ya no la recordaba, pero esa frase continuaba en su cabeza. Ni si quiera se acordaba de su nombre.

Pero ahora debería intentar prestar atención en la conversación, pues si se hundía en sus pensamientos, podían pasar horas hasta que conectara con la realidad, por lo que decidió seguir el rumbo de la conversación, y cuando mantuvo su mente clara para intentar responder lo que ella realmente pensaba, abrió la boca para responder.

-Estaba buscando algún lugar para pasar el rato, y cuando no me di cuenta, el tiempo pasó volando y entonces apareciste tú.

No sabía porque seguía diciendo lo que no pensaba, no podía dejar herirla de nuevo, necesitaba ayuda para encontrar un mapa o saber simplemente donde estaba para saber en que lugar poder establecerse en la ciudad por unos meses.

-Mentira, estaba... estaba buscando a un perro perdido, pero lo perdí de vista y ya no se donde esta.

De nuevo otra vez, no podía admitir que se había perdido, pero ella quería hacerlo. Su personalidad no la dejaba hacerlo. Entonces respiró hondo e intentó responder de nuevo.

_Mentira, estaba... yo estaba... estaba buscando alguna residencia o algún piso para pasar unos meses en la ciudad y... y... ya no se donde me encuentro...

Por fin había podido decir lo que pensaba, pero esta vez, había agachado la cabeza y mirando al suelo, como si estuviera avergonzada, no sabía porqué hacía eso, su cuerpo lo hacía solo, pero al menos había podido decir la verdad.

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Mensaje por Miku Kimura el Sáb Ago 02, 2014 8:52 am

OFF ROL:
Jajaja, perdona por la tardanza, pero es que ayer salí y no tuve tiempo de contestar al rol :( y disculpa por la brevedad de este también :(

La luna poco a poco se abría paso en el cielo y las farolas de las calles se iban encendiendo, el espectáculo estaba a punto de comenzar.
Miku escuchó a la chica, por fin se había dignado a decirle la verdad, o al menos eso pensó hasta que la escuchó. ¿Qué buscaba un lugar para pasar el rato? Alguien no se pega un gran rato en mitad de la calle buscando un sitio al que ir, la verdad es que no le sonó muy realista esta afirmación, estuvo a punto de contestar cuando la misteriosa chica rectificó sus palabras.
¿Que buscaba a un perro perdido al que volvió a perder? Vale, eso si que ya no se lo creía nadie, la verdad, es que eso sonaba mas falso que lo primero que había dicho.
Miku se preguntaba para sus adentros el si verdaderamente llegaría el momento en el que le diría la verdad. Miró a su reloj otra vez, ya eran las 9:00 pm, debía irse, estuvo decidida a despedirse, cuando de pronto, aquella chica volvió a hablar.
La verdad es que aquella teoría ya le parecía mas creíble, pero lógicamente no se fiaba del cien por cien, dado que habiendo mentido dos veces, ¿Por que no lo haría tres?
Decidida, pero desconfiada aun, a creerla, le confirmo lo siguiente.
-Con que perdida, ¿Eh?, podrías haberlo dicho desde el principio.-respondió con dulce voz. -La verdad es que por aquí no se encuentran residencias de ese tipo, estabas viniendo por el lugar equivocado, pero, aun así, ya son las nueve de la noche, y estando es festividades en la ciudad, dudo que ha esta hora te hagan un contrato en alguna, podrías buscar también algún piso en el que alojarte, pero las inmobiliarias a esta hora también están cerradas.-explicó con un tono un tanto desanimado.
La verdad es que ya se estaba haciendo tarde y a Miku no le gustaba despreciar su ayuda a alguien que la necesitase, pero estaba claro que no podía permitirse quedarse allí por mas tiempo, cuando de pronto una idea vino a su cabeza.
-Bueno verás, seguro que si pensamos algo se nos ocurrirá, pero ahora miso esta a punto de comenzar un musical japonés y yo... bueno, a mi... me gustaría ir a verlo, pero debo irme ya.-paró un instante, pues estaba segura de que lo que iba a decir a continuación, no le gustaría a la chica extraña.-Sin embargo, me han dado dos entradas, y ya que no tienes nada que hacer, ni a dónde ir, ¿Te...Te apetecería venir conmigo?-
Miku ya estaba acostumbrada a ser un tanto servicial, pero sabía que la otra chica sería demasiado orgullosa como para aceptar tal invitación, dado que para ella tan solo era una absurda "desconocida", así que por lo que habían hablado, Miku dudaba mucho el que esta chica aceptase su invitación, aun así, por cortesía, lo intentó.
Volvió a dirigir su vista hacia el reloj, las 9:05 pm. El llegar tarde era una de las pocas cosas que enojaba en gran medida a Miku, así que no podía quedarse allí por mas tiempo.
-Verás, necesito una breve respuesta, dado que el festival de música comenzará a las 9:15 pm, ya son las y cinco y necesito darme prisa en coger sitio, perdona que sea tan brusca, pero ¿Te vienes o no?-dijo un tanto indiferente, temiendo ya una respuesta negativa por parte de la chica.
La verdad es que cuando de algo serio para Miku se trataba, no importaba el marco de circunstancias, todos sus modales se esfumarían como si por un soplido se hubieran desvanecido en el aire, y eso era algo de lo que no era que estuviese muy segura, pero tendría que aprender a lidiar con ello.

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Mensaje por Sayoko Kitsame el Sáb Ago 02, 2014 10:19 am

off rol:
tranquila, eso no es breve X3 es que yo me había quedado atascada en una parte y cuando me solté me salió todo eso .-. eso es lo que me pasa cuando me bloqueo, que de repente lo libero todo X3

wiiiiii concierto~ concierto~(?

por cierto, a lo mejor nuestras personajes no se han llevado muy bien al principio porque son angel y demonio~ ahora mismo ccai en eso owo



En ese momento las calles se habían llenado de un montón de gente de todos los tipos, bueno, de casi todos. Lo que le extrañaba era que no hubieran las personas a las que llamaban "canis", las cuales había oído mencionar y describir como personas odiosas que solo piensan en ellos mismos y hablan de una manera extraña pero provocativa. Ella se estaba preguntando porque no estaban ese tipo de personas, pues había escuchado que se encontraban ahí donde oyeran la palabra fiesta, pero al parecer no estaban allí.

Ella dejó de pensar en ello y puso su atención en la chica. Al parecer se había alejado de los barrios residenciales, eso que ella ya se había dado cuenta, lo que quería saber era el camino, pero al parecer, a estas horas de la noche ya estarían cerrados. Hoy no conseguiría una casa, o un apartamento, eso estaba claro. Tendría que irse a un hotel... y la verdad que es que esa idea no le gustaba nada. ¿Entonces allí acababa su día? Parecía que no. El porqué de que toda esa gente estuviera allí era por un concierto de... ¿música japonesa? Después de la música instrumental, esta era su favorita. Estaría deseosa de ir, y su entusiasmo hizo que hablara, pero de repente este chocó contra el muro de la timidez y de la sangre de demonio y las palabras se transformaron en otras.

-Si tu lo pides estaré encantada de ir.

Ella cada vez se deprimía más. ¿Como pudo responder eso? Ella estaba ansiosa por ir al concierto, pero, a cambio, lo único que podía decir eran esas palabras frías, las cuales eran su maldición. Pero, al menos, esta vez, pensó, que no rechazó aquella invitación, eso nunca se lo perdonaría a si misma. Aún así, no esperaba que aceptara ir con ella, pues, ¿quién aceptaría ir con aquella chica a la que parece que no le importen los demás? Si esa chica la aceptaba, se traía algo entre manos o es que era demasiado inocente, pues ella nunca vio alguien que fuera tan amable como para hacer eso sin ninguna razón.

Ni siquiera se podía oír el ruido de los grillos en las calles. La gente hablaba cada vez más y más alto, levantando más la voz para que la persona que tenían justo al lado les escuchara. Puede que la calle no estuviera llena del todo, pero aún así había un gran ajetreo. ¿Cúan de famosos podían ser estos conciertos? Quizás sería que shizuka toshi estuviera llena de gente que le gustara ese tipo de música y, si era así, puede que este lugar acabara por gustarle del todo a Sayoko.

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Mensaje por Miku Kimura el Lun Ago 04, 2014 3:13 pm

OFF ROL:
Perdón por la demora!! Lo siento de verdad, espero que algún día puedas perdonar a esta usser despiadada y sin corazón... okno (x ya me estoy auto-masacrando demasiado no? Bueno, pero aun así, lo siento mucho :(
~Wii ya estamos en el concierto!!~

Mientras el cielo se tornaba de azul oscuro y las estrellas salían para dejarse ver por su hermoso destello, Miku esperaba que de aquel extraño ser, lo que saliese fuese una respuesta negativa, desde un rotundo "No", hasta un "Lo siento, pero no puedo permitirme el perder lo mínimo de mi valioso tiempo con una desconocida", pues no le sorprenderían ese tipo de respuestas, dado lo que la chica ha dejado ver previamente, pero cuando la extraña chica dio aquella sorprendente, aun que aún fría, respuesta, me sorprendí gratamente.
-Vaya, así que al final vendrás, me alegro.-dije con un tono normal aun que con una inclinación medianamente dulce.
Estaba sorprendida, aquella chica por fin había dicho algo "medianamente" positivo, era increíble.
Miku miró por última vez al reloj, 9:07 pm.
-Bueno, debemos irnos ya, ¿Me permites?-dijo cogiendo su mano, pues sabía que igual hasta eso podría llegar a molestarle.
No había tiempo que perder, quedaba muy poco y las personas ya se acumulaban, pero ella tenía un plan, en cuanto le agarró la mano ha la extraña chica, sus alas negras se desplegaron en el aire y ambas salieron volando. Miku sabía que aquella chica era como ella en el sentido de que no era humana, lo olía, pero lo que no llegaba a saber con certeza era al tipo de raza que esta pertenecía, por ello, y para no demorarse mas de lo que ya había hecho, decidió tomar la iniciativa.
Sobrevolando los oscuros cielos de la ciudad, Miku veía hacia donde se dirigían todas las personas, así que enseguida supo hacia donde debía ir. Sobrepasando a las personas obtuvo uno de los mejores puestos, poco a poco comenzó a descender sobre aquel puesto para dos personas que se encontraban en la segunda fila, la verdad, es que estaba satisfecha con el resultado obtenido, Miku posó finalmente sus pies en el suelo y con los de ella, los de la chica.
-Siento el percance sufrido, pero es que necesitábamos llegar antes si queríamos posicionarnos en uno de los mejores puestos.-se disculpó con la chica.
Ya eran las y diez, en cuestión de cinco minutos comenzaría aquel esperado concierto de música japonesa, la verdad es que lo estaba esperando con gran ansia, cuando cayó en la cuenta de algo vital.
-Disculpa, pero a todo esto, no me he presentado, me llamo Miku, Miku Kimura.-dijo girándose a la chica y llevando sus manos a las rodillas e inclinándose hacia delante mientras agachaba su cabeza.-Disculpa mi falta de modales.-se disculpó otra vez.
Se giró nuevamente hacia delante, mirando con gran expectación aquel hermoso escenario repleto de instrumentos japoneses, cuando de repente comenzó a hablar.-¿Sabes? Yo no suelo tratar con la gente, pues por motivos que no voy a mencionar ahora, pero aun así intento ser lo mas "formal" posible, pues estoy tratando de cambiar esa parte de mí, puede que me cueste o que me equivoque en gran medida a veces por mi frialdad, pero es cuestión de intentarlo.-confesó sin dejar de mirar hacia delante y con una sonrisa irónica en el rostro.
Ya iban a ser las y cuarto, solo era cuestión de minutos, Miku se encontraba fuera de sí como si de una niña pequeña que espera a su padre a que llegue por la noche de trabajar para que le dé el regalo que le había prometido se tratase, por primera vez hace mucho tiempo, experimentaba una especie de... ¿Felicidad? ¿Era eso posible?

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Mensaje por Sayoko Kitsame el Mar Ago 05, 2014 4:45 am

off rol:
no pasa nada ^^ a veces se puede tardar en responder un rol por lo que sea~ a mi a veces me pasa~ wiiiiii (?

Estaba sorprendida. Lo que ella esperaba es que aquella chica se arrepintiera de haberle intentado ayudar y se hubiera ido con sus aires a otra parte, como cualquier otra chica normal o al menos algunos decían que era normal. Pero esta la aceptó, eso era inesperado. ¿Ir a un concierto por la noche con una chica? Era la primera vez si quiera que salía de casa y estuviera saliendo con alguien, y además la primera vez que iba a un concierto. Este día se estaba volviendo en toda una sorpresa.

-Si tú quieres...

Se sorprendió al ver que cogía su mano. No sabía porqué se ponía nerviosa, y menos porque seguía lanzando esas palabras cortantes. Simplemente estaba en su personalidad el ser así. No recordaba si quiera que en todo ese tiempo al que llaman vida le hubieran hecho algún gesto de cariño como ese, ni siquiera sus padres. Esta era la primera vez que alguien se comportaba de esa manera con ella, y estaba sorprendida de lo reconfortante que podía ser.

Soltó un grito. No un grito agudo y largo, si no uno corto, de sorpresa, casi como un quejido. No se esperaba esto. No sabía que aquella chica pudiera volar... ¿tenía alas? Entonces no era humana... y ahora se daba cuenta... pues quizá los humanos no llegaran a ese grado de amabilidad. Esas eran las alas de un ángel, pues, entonces, aquella actitud ya tenía sentido, pues, los ángeles son bondadosos por naturaleza, o al menos eso había oído. Intentó no mirar abajo, pues la sensación de vértigo la podía invadir, intentó concentrarse en el concierto, en el que en unos momentos se posaron entre los asientos.

¿Segunda fila? Era un muy buen sitio. Y pensando en toda la gente que había por ahí, si hubiera ido ella sola, aunque fuera mucho antes, no hubiera podido conseguir tan buen sitio. Se tenía muy buena vista del escenario. ¿Que músicos vendrían? Se preguntaba ella, pues es la primera vez que se interesaba por algo que no fuera intentar cambiar aquella personalidad, lo cual nunca daba resultado.

En cuanto la chica se presentó y hizo una reverencía, Sayoko no hizo más que su usual sonrisa irónica y ese volteo de cabeza, como si uera superior. En su interior, se estaba atormentando así misma. ¿Porqué se suponía que estaba haciendo esto? La chica estaba siendo amable y ella no hacía más que verse como una arrogante. No podía vencer contra la fuerza de su sangre de demonio.

-Yo soy Sayoko.

Solo dijo eso. Ni un "encantada de conocerte" ni nada. Pero aún así, entre la depresión de ser así, había una pequeña parte que estaba aliviada, pues, no dijo nada cortante, como burlarse de la falta de modales que la chica había dicho sobre ella misma, allí si que no se lo perdonaría a ella misma. En cuanto escuchó a la chica de nuevo, pensó que este era el momento para que intentara no ser ta arrogante.

-Tranquila, si lo que quieres es cambiar alguna parte de ti, puedes contar conmigo. Aunque no te aseguro el resultado, o te podría ayudar.

Por fin no había dicho algo tan hiriente. Estaba orgullosa de si misma, pero aún así, no pudo evitar una leve sonrojez, pues era la primera vez que decía algo como eso. Y no se fijó en la reacción que tuvo Miku al ver que empezaba el concierto, pues ella misma no pudo controlarse, ni la sangre que corría en sus venas con restos demoníacos pudieron detener aquel frenesí. A ella realmente le encantaba la música japonesa, y este era su primer concierto. La ilusión corría por sus venas, y no pudo evitar empezar a sonreír, cuando el concierto comenzó.

El primer grupo era uno de los favoritos de Sayoko. No pudo evitar lanzar un silbido, cuando estos empezaron a tocar. Esa música era maravillosa, y no se podía creer que estuviera a solo dos filas de aquellos músicos. No podía creer que esto estuviera pasando, que esto fuera real y no un sueño. Que de verdad estaba oyendo esa música si ningún reproductor electrónico, que lo estuviera oyendo en vivo. Era magnifico.

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Mensaje por Miku Kimura el Mar Ago 05, 2014 8:04 am

OFF ROL:
Jajaja si, por un motivo u otro algunas veces se tarda en contestar, pero bueh! lo estoy intentado contestar lo antes posible :3
Y por cierto, respecto a la suposición del por que al principio puede que nuestros personajes se llevarán mal, si podría ser por que son ángel y demonio, pero su personalidad, es un tanto parecida, dado que Miku es un ángel de las sombras, con lo que el ser bondadosa, cariñosa, o cosas por el estilo, no es su fuerte jajaja Esta tratando de cambiar, pero aún le quedará para conseguirlo :3

Algunos pétalos de sakura comenzaron a caer poco a poco sobre el público, el espectáculo estaba a punto de comenzar. De repente, la chica habló, con que Sayoko eh? La verdad es que le pareció un nombre muy bonito, por lo que había leído significaba "Hija de la tarde, del anochecer" Y la verdad es que pensó que este le pegaba mucho, pues a veces, podía llegar a ser tan fría y cortante como el aíre frío que ser respira en las noches mas oscuras, aun que por otro lado, ese nombre tenía la traducción de "niña que florece" podría ser en el sentido de que al igual que una flor necesita un período para florecer y mostrar su verdadera belleza, Sayoko necesitaba un tiempo para salir de ese cascarón de frialdad y mostrarle al mundo lo que verdaderamente era. En ambos casos, estaba claro de que aquel nombre la describía a la perfección.

Era increíble, aquella música hacía sentir a Miku por primera vez desde hace muchos años, tan feliz, y en paz consigo misma, una pena que ese sentimiento solo durase el tiempo del concierto.
En un instante, Miku escuchó con atención las palabras de Sayoko, ¿Le había dicho, lo que le había dicho? No, eso era imposible se repetía para sus adentros, era imposible que Sayoko le haya ofrecido su ayuda, vamos, era mas probable que viniese una apocalipsis ahí mismo en cuestión de segundos mientras los cerdos volaban y los caracoles eran veloces, a que Sayoko le hubiese ofrecido su ayuda.

-¿E-...Estas segura de lo que has dicho? Es decir, ¿Te has escuchado verdad?-preguntó atónita, pues no podía terminar de creérselo.

Miku giró por un momento su cabeza hacia Sayoko, y pudo observar algo de felicidad en el rostro de esta, ¿Sería que el festival le hacia igual de feliz que a ella? Volvió a voltear su cabeza al frente y le preguntó.

-Se te ve contenta, ¿Te gusta mucho este grupo, no es así?-dijo sin mirar hacía ella.

La verdad es que no había nada mejor que un gran festival de música japonesa, después, podrían ir a tomar algo y pensar en como encontrarle una vivienda, quizás, Miku tenía la opción definitiva, necesitaba meditarla un poco mas, pero algo ya tenía pensado.
Terminaron las primeras 5 canciones y decidieron tomar un escaso descanso de apenas 10 minutos, pues necesitaban reponer fuerzas e hidratarse un poco, algo completamente comprensible.

Se preguntaba como podía ser posible que un par de personas pudieran hacer tan hermosos y melodiosos sonidos, la verdad, es que era algo asombroso, despertaba en Miku una gran expectación. Todavía era algo que no se explicaba, un ángel de sombras, disfrutando con algo como eso, era una gran contradicción, al menos, para ella misma, pero debía aprovechar los momentos en lo que su felicidad le podía a su rencor y odio, pues estos, no eran ocasiones muy seguidas.

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Mensaje por Sayoko Kitsame el Mar Ago 05, 2014 4:23 pm

off rol:
X3 entonces ya sabes porque le puse sayoko a mi personaje X3 tengo la mania de ponerle el nombre según su personalidad~ lo saqué de mi querida hikari~
adsasdasd siendo un angel es sincera pero tiene su parte de las sombras, así es tu personake me spongo owo

un apocalipsis... quiza ya este ocurriendo (? perdona perovengo con la cabeza loca X3

asdasdasd siento tambien la tardanza, el manga me absorbe muy rapidamente owo



La gente vitoreaba cada vez más y más alto cuando los músicos se iban del escenario y entraban los siguientes para empezar con una nueva canción. En cuanto aquella melodía empezaba, toda la gente se quedaba en silencio, esto era algo que solo se podía ver en ese tipo de conciertos, aunque no en todos, a decir verdad. Era un fenómeno un poco extraño, pues normalmente la gente en ese tipo de situaciones no pararían de hacerse oír en la multitud aun cuando la canción estuviera siendo tocada. Esa era una noche algo extraña.

Su mal hábito había bajado la guardia, y seguramente este volvería a la carga enseguida, ya que era algo inevitable. Pero por ahora al menos no decía palabras tan arrogantes. En cuanto escuchó las palabras de aquella chica, sobre aquel grupo, simplemente giró y levantó la cabeza, y escondió su felicidad, como siempre.

-No está mal.

Al decir eso estuvo unos momentos en esa postura y, cuando aquella chica dejó de mirarle, se dio la vuelta y agachó la cabeza, deprimida. Lo había vuelto a hacer. ¿No podía decir simplemente que le gustaba aquel grupo? No, siempre tenía que decir lo contrario que pensaba, y luego arrepentirse de ello. Esto formaba parte de ella desde que nació.

En ese momento se dijo que el daño ya estaba hecho, y que no debía adentrarse en sus pensamientos pensando en una forma de resolver aquello, pues podía pasar horas haciéndolo, y ahora mismo estaba en un concierto en directo, no debería derrochar la oportunidad. Sin más, se dejó llevar por la música. Observó como aquellos instrumentos provocaban aquellos sonido que se armonizaban, creando tan bella melodía. Sabía sin llegar a comprender como pudieron crear tan bellas canciones. Como las notas se juntaban y realizaban un compás y un ritmo perfecto, la música solo era para ente que realmente sabía escuchar y que estuviera hecho para aquello, pues para ella parecía algo inalcanzable. El don de crear tranquilidad y armonía en la gente no habitaba en ella. Lo único que podía hacer era esconder su verdadero ser en su interior y lanzar palabras que solo servían para herir a los demás.

Sin más, ya pasaron otras 4 canciones más cuando le rugió el estómago. Desde cuando no comía algo? Si mal redcordaba, simplemente en la hora de la comida tomó unas cortezas de pan y luego una naranja, y ni si quiera había desayunado. Seguía pensando como es que solo podía conseguir eso para comer, aunque acabó recordando que aquella razón era porque estaba ahorrando para su vivienda, por eso no se gastaba mucho en alimentos. Pero aún si esa fuera la arzón, no podría molestar a otras personas por esto. Simplemente haría que aquella chica la odiara más, y no quería que esta se alejara de ella.

La noche se hacía presente encima de las cabezas de los espectadores que admiraban aquel concierto. La mayoría estaban de pie, pues la euforia les podía, y si las personas que tenían delante suya se levantaban, la gente que estaba en la parte de atrás tendría que levantarse para ver, estaba claro. El cielo estaba despejado, no había ninguna nube a la vista. Era un hermoso color azul marino relleno de puntitos amarillos, miles y millones de estrellas que parecían que estuvieran allí solo para visitar aquel escenario. La luna observaba sonriente entre ellas, con aquella sonrisa peculiar suya. Esta era una noche simplemente bella.

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Mensaje por Miku Kimura el Miér Ago 06, 2014 4:53 pm

off rol:
Siento mucho la tardanza y lo breve enserio   

Estaba siendo una noche asombrosa, algo maravilloso, cuando de pronto notó un estómago rugir desde las profundidades. Venía de Sayoko, ella la miró extrañada, pues la verdad es que no tenía pinta de ser una persona que pasase hambre, aun así, las tripas de Miku también rugían, por lo vio que no le quedaría mas remedio.

-¿Quieres ir a comer algo en el descanso?-preguntó expectante por la reacción de esta.

La verdad es que estaba siendo una noche muy tranquila, demasiado para su gusto, su olfato de ángel de las sombras le decía que esta paz duraría menos de lo esperado, pero claro, no podía dejarse llevar por un simple presentimiento, una corazonada pasajera, un simple soplido de aliento sobre su cara, necesitaría algo mas que un buen olfato para resolver aquel misterio.

Se alejó un poco de la gente para hacer una llamada telefónica, no duraría mucho, solo lo necesario para atar un par de cabos sueltos en el asunto, tenía algo planeado para Sayoko, pero antes necesitaba asegurarse de que todo saldría tal y como estaba pensado, si algo le gustaba a Miku era la precisión, la determinación, lo mas parecido a la perfección, en cuanto a planes se refiere. No podía permitirse la mediocridad dado el alto nivel académico como casero que tenía, por nada del mundo dejaría algo mal hecho si podía remediarlo, nunca negaría su ayuda, y nunca le fallaría a nadie, o al menos, así le gustaba pensar a ella. La verdad es que no quería hacerle frente a lo que pudiera ser una "realidad alternativa" en la que el caos, la desesperación, el desorden y el engaño se apoderaran de su vida, ese pensamiento trataba evitarlo por todo lo alto, no quería comerse la cabeza con esas cosas sin sentido que no le hacían ningún favor a nadie, y mucho menos a ella misma, no llegaría a ser feliz nunca si seguí así.

Una vez finalizada aquella llamada se dirigió hasta Sayoko, pues esperaba es que esta tuviese ya una respuesta en cuanto a la propuesta anterior, cuando de pronto notó algo diferente en Sayoko, su hostilidad había bajado de nivel, ya no se encontraba tan fría y distante, ahora, ¿Era normal? Con un tono de frialdad, pero si llegar a la Sayoko orgullosa de hace unos momentos, pero no se confió, pues sabía que probablemente solo fuese que había bajado la guardia, pues no se extrañaría si en cualquier momento volvía otra vez a florecer la Sayoko arrogante y engreída de siempre, pero bueno, el lado positivo era aprovechar a esta lo máximo posible en su nueva y mejorada personalidad.

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Mensaje por Sayoko Kitsame el Vie Ago 08, 2014 3:23 pm

off rol:
miaaaaaaaaaaaw somos lo gatos negros si! cruzaremos por la puerta de cristal~

tranquila, yo tambien me disculpo por responder algo tarde abducion de manga :3



Una voz en alguna de los altavoces anunció que había un descanso de 10 minutos, por lo que podía intentar relajarse e intentar no pensar en el hambre, pero era algo que no podía. Aún con la música, que la distraía, no podía ignorarlo, pues sin este mucho menos lo conseguiría. Pero no iba a molestar a aquella chica pidiéndole algo de comida, pues, seguramente soltaría algo arrogante de nuevo. Antes había bajado sus defensas, ahora volverán con más fuerzas, eso es como funciona su interior. Aquella capa de falsedad, la cual es fría y arrogante, que parecía algo demoníaco para ella, pues en realidad no sabía que gracias a esto es como creó su lado amable y bondadoso, el que escondía en su interior y lo protegía por su delicadez con aquel camuflaje de arrogancia. Ni ella misma se había dado cuenta de cuando había empezado a crear esa barrera con la gente, simplemente iba apareciendo y creciendo poco a poco, y ella creía que a lo mejor al estar sola ya no tendría que usarla, pero en el campo se encontró con personas y en aquella ciudad, se había encontrado con aquella chica, que seguramente ya lo odiaría, o al menos, eso pensaba ella, pues, ¿quién no odiaría a alguien como ella? Seguía sin comprender porque esta seguía siendo amable, y la sensación de que alguien no la odiara era algo... que no se podía creer. Seguiría con ella solo para poder comprobar si realmente había alguien que no la odiaba y que no hería con sus palabras.

Se sorprendió cuando la invitó a comer, y entonces aquella chica volvió de responder a una llamada, quién sabe de quién pues eso a ella no le incunbía y no le importaba pues ni quería molestarla y no debía meterse donde no debía, eso era algo que siempre estaba en su cabeza. Entonces, con un rugido de estómago de por medio, decidió aceptar, pues aparte de que lo deseaba, ya no tenía razón para echarse atrás por su delatora tripa.

-Está bien, como lo pediste no hay que desperdiciar el estar aquí.

Ella de nuevo habló arrogantemente. En cuanto Miku solo le quitó la mirada por un momento, agachó la cabeza de nuevo y se hundió en la desesperación. Nunca podía deshacerse de ese comportamiento suyo, seguramente aquella chica la acabaría odiando si no lo hacía ya. Volvió a ponerse normal cuando la volvió a mirar, cuando un mensaje le llevó al teléfono. Sí, llevaba un teléfono que aún pagaban sus padres, pero como ellos ni siquiera miraban los recibos ni se darían cuenta.

-¿Me disculpas un momento?

No sabía quién podía ser, pues casi nadie tenía su número. Debería ser algo importante... Abrió el buzón de entrada y vio que era número privado. Abrió el mensaje. "Te estoy viendo". Eso era lo que estaba escrito. Ella guardó el móvil en su bolsillo de nuevo y lo ignoró. Ya que era de una familia de clase alta, normalmente los acosadores y los perturbados venían a ella, aún sí hubiera abandonado la casa. No era el primer mensaje que le había llegado de ese tipo. Volvió con Miku, y entonces el estómago le rugió de nuevo. ¿De verdad que iba a comer algo decente? No creía como es que aquella chica no le odiara con su forma de hablar.

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