staff.
links.
adwards.
En este mundo tan basto y próspero se encuentran todo tipo de cosas, todo tipo de historias y la nuestra se centra en tres ciudades que aunque parezcan totalmente diferentes tienen algo que las une desde su fundación. Todo comenzó hace cientos de años, cuando se fundó la primera ciudad: Shizuka Toshi, un lugar creado para que todos tipos de personas pudieran vivir en paz y armonía... Pero esto a ido cambiando con el tiempo, mientras las grandes ciudades fueron creciendo fue naciendo la corrupción en ellas. Los ideales con que fueron fundadas ya desaparecieron casi por completo y ahora solo queda ver qué hará la nueva generación para cambiar lo que las pasadas le hicieron a las ciudades que en algún momento llamaron "hogar".
will graham
hannibal lecter
pues los premios

La muñeca vestida de azul, con sus zapatitos y su canesú.

 :: On-rol :: Sintra :: Calles :: Zona Comercial

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Masculino
Monedas :
184

Fecha de inscripción :
30/03/2014

Localización :
En Canariaslandia

Humor :
Hehe

Comentarios :
Volaré tan alto que besaré el cielo.

Ver perfil de usuario

https://skygamescomp.wordpress.com/

Mensaje por Anemoi Thuellai el Dom Mayo 11, 2014 5:57 am

Anemoi caminaba por las calles de Sintra con las manos en los bolsillos mientras silbaba una tranquila melodía, hacía pocos días que había llegado a Sintra desde Shizuka, donde le habían dado un extraño pase para poder ir a las ciudades que quisiera por un tiempo limitado, y quería aprovecharlo para decidir dónde vivir, un extraño pájaro azul con la punta de las alas multicolor era el símbolo de ese pase.

Nada más llegar, tras buscar en algunos sitios había encontrado un trabajo que aparentaba ser bastante sencillo, vaciar un local lleno de muñecas de colección. Al parecer nadie quería entrar ahí, pues se corrían rumores de que las muñecas estaban malditas y matarían a todo aquel que entre, pero en la mente de 15 años de Anemoi, eso jamás ocurriría, más estaría alerta.

Tras un rato caminando, el muchacho llegó a la puerta del local, y sin perder más tiempo, empujó la puerta principal y se adentró en la estancia, cerrando la entrada tras de sí.

Miro a su alrededor y justo como se había esperado, habían muñecas por todos lados, algunas rotas, otras no tan dañadas... Pero había una en especial cuyo estado era impecable e impoluto, con un vestido azul y un delantal blanco, además de una melena rubia que contrastaba con sus azules y extrañamente profundos ojos, yacía junto a un libro y realmente parecía estar viva. Entonces para hacer la gracia, se quitó el palillo de la boca, lo sostuvo con la mano, la cual levantó en son de saludo y habló.

- ¡Yo! - Dijo saludando a la muñeca, y se mantuvo así un rato.

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Femenino
Monedas :
14

Fecha de inscripción :
10/05/2014

Ver perfil de usuario

Mensaje por Alice Ring el Dom Mayo 11, 2014 6:28 am

Tic, tac, tic, tac... Sentía el paso del tiempo de su reloj de bolsillo. Estaba algo aburrida, la verdad es que no era divertido estar ahí sin hacer nada... Sin nadie con quien hablar, sin nadie que la hiciese compañía... Llevaba ahí tanto tiempo que no podía evitar aburrirse de siempre las mismas cosas. Además, aquellas muñecas rotas se le hacían espeluznantes... Aunque en realidad se había acostumbrado a ellas en gran medida.

Escuchó un ruido, como una puerta que se abría, lo cual la sorprendió bastante. Un tiempo después, vio entrar a un chico en aquella sala, oscura y sombría. Se quedó inmóvil, intentando ocultar la vida que tenía.

Aquel muchacho se fijó en ella. Mientras este se acercaba, ella pensaba, "¿Qué hace él aquí? No viene nadie desde hace... Más de cincuenta años...". En ese momento, el chico hizo como que la saludaba, lo cual molestó en cierto modo a la muñeca. "¿Y este...?"

- ¿Qué haces? - preguntó de repente, algo molesta.

Después de decir eso, se puso de pie sobre la mesa en la que antes estaba sentada, llegando a la altura de los ojos del chico. Se alisó la falda y se colocó el lazo que tenía sobre la cabeza, antes de mirar al muchacho directamente a los ojos.

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Masculino
Monedas :
184

Fecha de inscripción :
30/03/2014

Localización :
En Canariaslandia

Humor :
Hehe

Comentarios :
Volaré tan alto que besaré el cielo.

Ver perfil de usuario

https://skygamescomp.wordpress.com/

Mensaje por Anemoi Thuellai el Dom Mayo 11, 2014 7:21 am

El chico siguió sonriendo mientras observaba a aquella muñeca que ahora se encontraba de pie mirándole tras haberle hablado.

*Vamos Anemoi, debes actuar cool y quedar bien* - Pensó para si mismo sin cambiar el rostro. Entonces bajó la mano y dijo:

- Vaya, así que mi intuición estaba en lo correcto... - Dijo para luego volver a ponerse el palillo en la boca y cruzar los brazos. - Vengo a vaciar todo ésto jeje, así que si no te importa, empezaré por aquella zona. - Continuó mientras señalaba a una de los lugares más lleno de muñecas de la habitación, todo esto había ocurrido sin quitar la sonrisa en su cara. Entonces, se puso una mascarilla de tela para el polvo y unos guantes y se dirigió a una mesa que se encontraba cubierta por partes varias de las colecciones. Cogió algunas y las examinó para descubrir el material, y se tranquilizó al descubrir que no había mucho plástico.

Se giró mientras iba llenando una de las bolsas que había traído para mirar a la muñeca viviente. Era algo curioso, y quizás le molestaba que estuviera deshaciéndose de todo aquello, pero Anemoi necesitaba el dinero.

- Y tú ¿qué haces aqui? Jeje. - Preguntó, aunque era algo obvio que seguramente haya sido parte de la misma colección que todos los destrozos que estaba recogiendo en ese momento.

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Femenino
Monedas :
14

Fecha de inscripción :
10/05/2014

Ver perfil de usuario

Mensaje por Alice Ring el Dom Mayo 11, 2014 9:29 am

- ¿Cómo que estabas en lo cierto? - dijo, mientras se sentaba de nuevo en la mesa -. Y, ¿Cómo que has venido a recoger esto? ¿Quién te envía? ¿Para qué quieres estas muñecas sin valor alguno? Y lo más importante, ¿Quién eres?

Una hilera de preguntas surgían una tras otra de la boca de la muñeca, mientras se acercaba con cuidado a donde estaba el chico. No le molestaba que cogiese las partes de las muñecas, ya que eran imperfectas, inacabadas, rotas. Si se las miraba con detalle, incluso daban miedo, cosa que jamás pasaría con Alice... Ella era perfecta, o al menos así pensaba ella. Siempre fue algo creída y demasiado orgullosa de sí misma.

En ese instante, él preguntó el por qué de su estancia en aquel edificio. Sí, realmente era ruinoso y no muy agradable, pero le traía recuerdos demasiado nostálgicos como para pasarlos por alto.

- Vivo aquí. Este es mi hogar, y tanto ellas - señaló aquellos desperdicios que el chico estaba recogiendo - como yo, pertenecimos a la misma persona. Solo que yo fui la favorita de alguien. Solo eso.

Miró de nuevo hacia esos restos de muñecas parecidos a cadáveres humanos y se alejó un poco. No le eran nada agradables.

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Masculino
Monedas :
184

Fecha de inscripción :
30/03/2014

Localización :
En Canariaslandia

Humor :
Hehe

Comentarios :
Volaré tan alto que besaré el cielo.

Ver perfil de usuario

https://skygamescomp.wordpress.com/

Mensaje por Anemoi Thuellai el Dom Mayo 11, 2014 2:14 pm

Ante las preguntas de aquel ser Anemoi respondió con tono alegre, hablando el trabajo se le haría más ameno.

- Uhm... Digamos que me han contratado porque nadie se atreve a venir aquí. Piensan que está maldito, jeje. Y no quiero estas muñecas, las tiraré, tu estabas incluida, pero estás viva así que ni en broma sería capaz de tirarte a la basura, no sé que haré contigo. En cuanto a tu última pregunta, puedes llamarme Anemoi. - Respondió las preguntas de la muchacha con soltura pues no encontraba razón para desconfiar en la leve pero presente aura.

- Así que tu fuiste la favorita, vaya, me pregunto como se sentirían todas las demás muñecas. - Dijo mientras cogía la cabeza de una de ellas y la miraba a los ojos para después meterla dentro de la bolsa. - ¿No las habrás matado tu verdad? Jeje, no querías que nadie más fuera la favorita... - Se giró con una mirada juguetona hacia el ente, intentando poner una expresión misteriosa sin casi éxito.

Era la primera vez que Anemoi veía una muñeca con vida, y eso era suficiente para quedarse en la ciudad, por fin había encontrado algo nuevo, algo interesante que conocer, que investigar... ¿Cómo era la vida de aquel ser? ¿Cómo adquirió vida en primer lugar? ¿Tiene algún poder mágico, habilidades? Todas esas preguntas y más se acumulaban en la mente del muchacho mientras su sonrisa se volvía cada vez más amplia ante los ojos del juguete.

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Femenino
Monedas :
14

Fecha de inscripción :
10/05/2014

Ver perfil de usuario

Mensaje por Alice Ring el Mar Mayo 13, 2014 12:44 pm

Miró al chico mientras seguía recogiendo esos brazos, piernas, y demás. Escuchaba atentamente las respuestas de él a todas sus preguntas, lo que en verdad le gustó: el chico no guardaba información para él mismo y eso le hacía sentir tranquila con él.

- ¿Maldito? Qué va. Sólo está algo desvencijado, y completamente abandonado desde hace décadas. Pero no maldito, qué tontería - dijo, con un tono de queja. Le molestaba que hablasen mal del lugar donde su primer amo, quien tanto la había cuidado, había vivido. Poco después, al escuchar el nombre del chico, levantó la cabeza con orgullo -. Yo soy Alice, ese es mi nombre. Encantada, Anemoi... - se presentó. Luego, algo molesta por la pregunta de él (aunque fuese una broma, a veces le costaba asumirlas), negó con la cabeza -. ¡No! Lo primero, ellas jamás estuvieron vivas. Yo he sido la única que ha cobrado vida... Por lo que la vida aquí se hace realmente aburrida de vez en cuando.

Se arrodilló junto a una de las cabezas y la tomó, mirándola a los ojos. ¿Esto fue alguna vez una como ella? No podía ser... No.

Miró de nuevo al chico mientras metía aquel cráneo en la bolsa que él portaba. Había algo en él que le causaba curiosidad... Tal vez sería porque no veía a nadie en mucho tiempo, pero le daba la impresión de que no sería eso...

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Masculino
Monedas :
184

Fecha de inscripción :
30/03/2014

Localización :
En Canariaslandia

Humor :
Hehe

Comentarios :
Volaré tan alto que besaré el cielo.

Ver perfil de usuario

https://skygamescomp.wordpress.com/

Mensaje por Anemoi Thuellai el Mar Mayo 13, 2014 1:32 pm

- Así que Alice es tu nombre, muy bonito, siempre me gustó, desde que leí la historia de "Alicia en el Pais de las Maravillas" Alicia y sus derivados me encantan. - Dijo mientras dejaba la bolsa a medio llenar en la mesa, se ponía las manos en los lumbares y echaba el cuerpo hacia atrás para estirarse. Luego volvió a coger la bolas y terminó de vaciar la mesa. - Ojalá supiese hacer magia de destrucción, todo sería más rápido. - Decía mientras cerraba la primera bolsa de la jornada.

- Y bien Alice, ¿Qué te gusta hacer? - Cerró los ojos y visualizó el momento en el que encontró a la muñeca, viendo de nuevo el libro.- A parte de leer, digo. La verdad yo me habría ido hace mucho de aquí, pero supongo que tiene un gran valor para ti. También supongo que sabes que cuando se instale el nuevo huésped tendrás que irte ¿verdad? - Dijo ladeando los lados. En ese momento una nube cubrió el sol.

Ahora que Anemoi lo pensaba, ¿qué pasaría con Alice? A no ser que al nuevo dueño del local le gustaran las muñecas, tendría que irse, pero ¿a dónde?
Las preguntas llenaban la cabeza de Anemoi mientras más nubes se acercaban a la ciudad, aparentemente salidas de la nada.

- ¿Tienes algún otro sitio al que ir? -

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Femenino
Monedas :
14

Fecha de inscripción :
10/05/2014

Ver perfil de usuario

Mensaje por Alice Ring el Mar Mayo 13, 2014 1:58 pm

- Gracias, Anemoi - ella aceptó el cumplido con una sonrisa -. Creo que mi primer amo me puso ese nombre porque le recordaba a la descripción de Alicia, la de ese mismo libro... Y como él era de nacionalidad inglesa, Alice se convirtió en mi nombre. - comentó, con algo de nostalgia. Se atusó su rubio cabello, para luego sentarse sobre una caja de madera y observar cómo el chico ordenaba todo.

- Uhm... Estás en lo cierto, me gusta mucho leer. Cuando puedo, salgo al jardín de esta casa, el cual empieza a ser una selva; y a menudo me encuentro conejos... ¡Me encantan! - dijo, con un ligero brillo en los ojos. Luego, tornó su mirada algo disgustada -. No como los gatos... - Fue como si le diese un escalofrío en ese momento, por lo que decidió continuar -. También me gusta la música... Además, soy bien curiosa. Me encantaría visitar el resto de la ciudad, si pudiese... Y, dime, ¿Qué hay de ti?

Miró por la ventana. La casa se hacía un tanto tenebrosa en su oscuridad...
Un tiempo después, escuchó la pregunta del chico, la cual le hizo darse cuenta de que no. No tenía ningún hogar aparte de ese. Ella negó con la cabeza.

- No, ¿Por qué? ¿Acaso ya no podré quedarme aquí? - preguntó, algo disgustada por si la pregunta tuviese respuesta afirmativa.

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Masculino
Monedas :
184

Fecha de inscripción :
30/03/2014

Localización :
En Canariaslandia

Humor :
Hehe

Comentarios :
Volaré tan alto que besaré el cielo.

Ver perfil de usuario

https://skygamescomp.wordpress.com/

Mensaje por Anemoi Thuellai el Mar Mayo 13, 2014 2:19 pm

El chico escuchaba los viajes al jardín de Alice atentamente, mientras estos mismos les recordaban a capítulos de la historia ficticia antes nombrada. Era casi irónico. Entonces paró de recoger y su mente se centró en una sola cosa. Ella realmente quedaría abandonada...

El cielo se cubrió totalmente de nubes dejando la casa media a oscuras, y acto reflejo, a través de los pelos del muchacho empezaron a salir pequeños rayos que lo atravesaban, encendiéndolo como a una bombilla e iluminando buena parte de la estancia.

Mientras tanto, en la mente de Anemoi se preguntaba si podía hacer algo por Alice, no quería dejarla en la calle, así que cerró los ojos y su mente empezó a analizar los varios caminos que podía tomar para arreglar la situación...

No podía comprar la casa, pues era menor de edad y tampoco tenía mucho dinero, él mismo no tenía ningún sitio al que llevar a la muñeca, ¿qué haría otra gente si descubriera que en realidad estaba viva?

Nada parecía acabar de convencer a Anemoi, hasta que miró hacia un lado y vio partes de una de las rotas muñecas, así que dio con la solución, por lo que el cielo comenzó a despejarse poco a poco, luego se giró hacia Alice con una sonrisa y le habló.

- Para nada, podrás quedarte aquí, pero necesito tu ayuda, traeré al que me contrató y le diré que esta casa realmente está maldita, que no la puedo limpiar porque un malvado espíritu, dígase tu, no me lo permite y además amenaza a cualquiera que se atreva a tocar el local, ésto último es un seguro para que no derrumben el edificio. Y si tiene éxito, me encargaré de limpiarla para que sea habitable, aunque la parte de fuera tendrá que quedarse como está, pues tiene que dar el aspecto de "maldita", lo único que tendrías que hacer es actuar de una forma algo agresiva y tendría que arreglarte un poco... Solo para que des más miedo. - Tras decir ésto último sacó la punta de la lengua y apretó con los labios poniendo un rostro algo cómico.

Esperaba que Alice lo hubiera entendido, así que esperó a su respuesta por si habían dudas o tenía que repetirlo.

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Femenino
Monedas :
14

Fecha de inscripción :
10/05/2014

Ver perfil de usuario

Mensaje por Alice Ring el Sáb Mayo 17, 2014 4:41 am

Miró por la ventana, mientras el cielo se tornaba negro por un momento. Casi inmediatamente, observó cómo pequeñas chispas y rayos se entrecruzaban entre el pelo del chico con el que estaba. Observó esto con una gran curiosidad, probablemente luego le preguntaría al chico por ello. Se le hacía demasiado... ¡Interesante!

Por un minuto entero, observó cómo Anemoi pensaba. La verdad, ella agradecía mucho que él quisiese ayudarla. Jugueteó con un mechón de su pelo entre sus dedos durante este minuto, hasta que él se dirigió hacia ella con una sonrisa.

Cuando él le comentó su idea, le miró con una expresión algo triste. Le dolía que a partir de ese entonces tuviese que compartir la casa donde antes vivía su amo.

Suspiró.

- Sí, supongo que es una buena idea... - dijo, aunque en realidad saltaba a la vista que no le acababa de convender -. Si tuviese otro lugar a donde ir, iría. ¿Yo? ¿Asustando a todo aquel que viva aquí? Qué trabajo, buf - dijo, soltando una ligera risa, cargada de un aire orgulloso completamente fingido. En realidad, estaba triste.

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Masculino
Monedas :
184

Fecha de inscripción :
30/03/2014

Localización :
En Canariaslandia

Humor :
Hehe

Comentarios :
Volaré tan alto que besaré el cielo.

Ver perfil de usuario

https://skygamescomp.wordpress.com/

Mensaje por Anemoi Thuellai el Sáb Mayo 17, 2014 6:11 am

A pesar de sus palabras, Alice no podía engañar al chico, pues éste estaba recibiendo el aura de tristeza como una puñalada, había fallado, no había logrado encontrar una solución al problema que tuviera la aceptación emocional de la muñeca. Puso una mueca de frustración y se acercó a su compañera para luego arrodillarse y poner sus manos en el suelo y su frente sobre éstas últimas.

- Siento no haber podido ser de ayuda, de verdad pensé que sería una buena idea pero no tomé en cuenta el como podrías sentirte, ha sido culpa mía y te pido disculpas, por favor, no estés triste. - Dijo manteniendo la pose durante un rato y mordiéndose el labio inferior.

Después de lo que creyó sería un tiempo prudente para estar arrodillado, se levantó y miró  a su alrededor, la habitación ya no estaba tan desordenada como antes, pero no había acabado de limpiar, y ahora también pensaba que no era una buena idea hacerlo, así que simplemente preguntó directamente.

- ¿Crees que debería acabar de ordenar todo ésto? -

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Femenino
Monedas :
14

Fecha de inscripción :
10/05/2014

Ver perfil de usuario

Mensaje por Alice Ring el Sáb Mayo 17, 2014 8:38 am

En cuanto el chico se arrodilló, se acercó a él y puso una mano sobre su hombro. Ahora se sentía culpable. Le miró con una ligera sonrisa buscando animarle.

- Venga, tu idea era buena. Sólo que yo no sería capaz de asustar a nadie - rió ligeramente, con intención de animarle. No se esperaba para nada esa reacción por parte del chico.

Poco después, cuando vio levantarse al muchacho, le miró mientras él observaba la habitación. Muchas de esas muñecas habían desaparecido, lo cual hacía que ella se sintiese mucho más tranquila... Pero alguien iba a vivir allí. Iba a cambiar la decoración de aquella casa que tanto le gustaba, que, aunque fuese anticuada y muchos de los muebles estuviesen rotos, éstos formaban parte de sus recuerdos junto a su querido primer amo, y esos recuerdos iban a ser reemplazados por cualquier otros objetos, y la voz de su amo, la cual aún recordaba, iba a ser reemplazada. Le entraba una sensación de cierta tristeza cuando pensaba en ello, no podía evitarlo.

Cuando Anemoi se dirigió a ella, volvió a su mundo.

- La verdad es que ahora se siente menos tenebroso - dijo, mirando a su alrededor -. Probablemente ahora, esa persona que te paga esté satisfecha. Además, ¡pueden ocuparse los nuevos inquilinos de esto que queda! - comentó, mientras cerraba los ojos, ponía los brazos en jarra y asentía con la cabeza con un aire de seguridad.

Empezaba a aceptar que se tendría que ir de allí, tarde o temprano.

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Masculino
Monedas :
184

Fecha de inscripción :
30/03/2014

Localización :
En Canariaslandia

Humor :
Hehe

Comentarios :
Volaré tan alto que besaré el cielo.

Ver perfil de usuario

https://skygamescomp.wordpress.com/

Mensaje por Anemoi Thuellai el Sáb Mayo 17, 2014 9:15 am

Ante la respuesta de Alice, el chico se rascó la cabeza y se quedó pensativo un rato. Podría decirle al que le contrató que ya había sacado todo lo peligroso, y así otro podría encargarse del resto, le pareció una buena idea, así que cogió las dos bolsas que había llenado y se giró hacia su acompañante, recordaba perfectamente que había dicho que quería conocer la ciudad, así que la miró a los ojos y habló.

- ¿Quieres que te lleve a conocer la ciudad? - Dijo Anemoi. - Si vas conmigo quizás nadie se asuste, y yo me encargaré de protegerte si llegase a ocurrir algo. - Siguió hablando mientras se sacaba el palillo de la boca y se lo guardaba en el bolsillo. - Además, si no te gusta mucho caminar podría llevarte sobre mis hombros. - Posó su mano libre sobre uno de ellos. - No tienes pinta de pesar demasiado. - Añadió para finalizar.

Alice parecía tan frágil e indefensa que en poco tiempo, Anemoi había desarrollado cierta preocupación por ella, aunque ya estaba acostumbrado, pues siempre acababa por ayudar a todo el que lo necesitaba y a preocuparse incluso por aquellos que no lo necesitan, pero no lo podía evitar, el haber vivido y sufrido la soledad durante toda su vida le había enseñado a no querer que la demás personas pasaran por lo mismo.

- Y dime, ¿cuál es tu libro favorito? - Preguntó cambiando de tema.

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Femenino
Monedas :
14

Fecha de inscripción :
10/05/2014

Ver perfil de usuario

Mensaje por Alice Ring el Sáb Mayo 17, 2014 10:20 am

Cuando Anemoi hizo su primera pregunta, sus ojos brillaron con alegría. ¡Por fin conocería la ciudad!

- ¡Me encantaría! - dijo, completamente alegre. Luego, comenzó a hacer preguntas, tal y como hizo cuando vio al chico por primera vez -. ¿Cómo es el exterior? ¿Qué hay fuera? ¿Es interesante, divertido o más bien aburrido? ¿Cómo es la gente que hay allí? ¿Qué...?

Siguió haciendo un sin fin de preguntas. Su faceta curiosa era la que resaltaba en ese momento: siempre había tenido curiosidad por el mundo exterior, ya que su amo jamás la había sacado por miedo a que se rompiese, se manchase, o algo así. En realidad, eso era algo que no le agradaba, le parecía sobrepretección, y Alice era de las que hacían lo quieren cuando, como y donde quieren.

- A decir verdad, sí, me gusta caminar... Pero si todos los que hay fuera son de altos como lo era el amo y como lo eres tú... ¡Sois gigantes en comparación conmigo! Así que sí, te lo agradecería - dijo, sonriente.

Ciertamente, el chico le había caído mejor de lo que esperaba. En un principio, le había parecido un graciosillo, no podía negarlo. Pero ahora le parecía agradable y simpático. ¿Sería él la persona que necesitaba?

- ¿Mi libro favorito? Probablemente sería el que me da nombre, Alicia en el País de las Maravillas o Alice in Wonderland - respondió a Anemoi, mientras dirigía su mirada al libro que tenía junto a su maletín -. ¿Qué me dices de ti?

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Masculino
Monedas :
184

Fecha de inscripción :
30/03/2014

Localización :
En Canariaslandia

Humor :
Hehe

Comentarios :
Volaré tan alto que besaré el cielo.

Ver perfil de usuario

https://skygamescomp.wordpress.com/

Mensaje por Anemoi Thuellai el Dom Mayo 18, 2014 7:41 am

El chico rió ante todas las preguntas de Alice, era muy curiosa, y de verdad le hacía mucha ilusión ir a conocer la ciudad, se preguntaba por qué el dueño nunca la sacaba, obviamente él no sabía nada sobre colecciones y el cuidado que conllevan.

- Ya lo verás cuando estemos allí, pues una imagen vale más que mil palabras... Y además me da pereza explicar tantas cosas. - Dijo volviendo a sacar la punta de la lengua y apretándola con los labios, para luego escuchar la última pregunta de la muchacha.

- Mi libro favorito, o más bien, mi saga favorita de libros es El señor del tiempo. - Dijo sin pensarlo demasiado.

Entonces salió esperando que Alice le persiguiera y una vez tiradas las bolsas en su contenedor, se agachó invitando a la pequeña a subirse a sus hombros.

Realmente no pesaba nada, era tan liviana que prácticamente ni la sentía, debido a esto dio pequeños saltitos pero paró en seguida para no molestar a la pasajera. A decir verdad, ésta era la primera vez que Anemoi llevaba a alguien a los hombros, tampoco le habían llevado nunca a él, por lo que era una experiencia nueva.

- Bien... - Dijo mientras sujetaba firmemente las piernas de Alice para que no se cayera. - ¿A qué parte de la ciudad quieres ir primero?

Volver arriba Ir abajo

avatar
Nuevo usuario
Femenino
Monedas :
14

Fecha de inscripción :
10/05/2014

Ver perfil de usuario

Mensaje por Alice Ring el Lun Mayo 19, 2014 10:53 am

Infló los mofletes, como si fuese una niña pequeña. A decir verdad, no estaba molesta, pero ella hacía esto cuando no respondían a sus preguntas o no la hacían caso: era una de estas manías que jamás te conseguirás quitar lo quieras o no, aunque lo intentes mil y una veces. Por que, aunque fuese una muñeca, ella también tenía sus manías y vicios, por muy extraño que resulte esto.

Cuando Anemoi estaba ya fuera de la casa, ella salió corriendo detrás de él, y cuando ella ya estuvo fuera, miró hacia todas direcciones, maravillada, sorprendida y... tal vez, pero solo tal vez, algo asustada.

Poco después, el chico la cargó en sus hombros (no pudo evitar sentirse alta, qué se le va a hacer). Ella se apoyó en el pelo del chico con una sonrisa, y al escuchar la pregunta de él, se encogió de hombros.

- ¡Sorpréndeme! - exclamó. Se sentía libre, nueva... O al menos, mucho más que cuando estaba en aquella casa abandonada.

Volver arriba Ir abajo

Contenido patrocinado
Contenido patrocinado está


Mensaje por Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 :: On-rol :: Sintra :: Calles :: Zona Comercial

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.